Local News

Nation/World

News Briefs

Editorial

Letters to the Editor

Bishop Olmsted

Perspectives

Media/Arts

Flickr Photos

Classifieds

La Comunidad

Sunbeams

Publication Schedule

Phoenix Diocese

Vatican

USCCB


Special Sections

You Welcomed Me, a pasotral letter on migration [PDF]

Why is Marriage Important to the Catholic Church? [PDF]

Welcome to the Diocese [PDF]


Save This Page

La Comunidad

3 de agosto del 2006

Mártires Mexicanos: Caballeros de Colón viajan a través del país con reliquias de sacerdotes martirizados

MESA — Los feligreses de la parroquia de Cristo Rey presentaron sus respetos a los seis sacerdotes que fueron martirizados durante la persecución de la Iglesia Mexicana en los 1920s y 1930s.

Las reliquias, las cuales viajan por el país bajo los auspicios de los Caballeros de Colón, arribaron el pasado mes en varias parroquias de Arizona.

“Es una linda bendición tener las reliquias aquí,” dijo la feligresa Shannon Brender el 16 de julio. “A mi me fascinan los santos. Cualquier oportunidad en la que puedo conocerlos mejor, es buena para mi fe.”

En 1926 un pelotón de ejecución fusiló al Padre Luis Batiz Sainz y a tres laicos por haber rehusado someterse a las leyes anti-religiosas del Presidente Plutarco Elías Calles.

Las autoridades arrestaron al Padre José María Robles Hurtado, quien fundó las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús en Guadalajara cuando tenía 25 años, y lo ahorcó de un roble en 1927. 

Según la tradición, el sacerdote colocó el dogal sobre su propio cuello para que ninguno de sus verdugos entraran en el pe cado asesino.

En el año 2000 el Papa Juan Pablo II canonizó a estos dos sacerdotes — y también a los sacerdotes martirizados de los Caballeros de Colón, el Padre Miguel de la Mora, el Padre Rodrigo Aguilar Alemán y el Padre Pedro Jesús Maldonado.

Los Caballeros de Colón empezaron el giro de las reliquias el pasado septiembre en México. Esto marcó el centenario de los Caballeros de Colón en ese país. 

“El objetivo es mostrarle a la gente de los EE.UU. la importancia de vivir su fe en cada situación,” dijo Andrew T. Walther, portavoz del concilio supremo de los Caballeros de Colón.

“Este es un ejemplo de vivir su fe al nivel más alto,” añadió. 

Walther dijo que las reliquias podrían ayudar a los Católicos a darse cuenta de que el martirio no es algo que tan solo ocurrió en los primeros años de la Iglesia.

“Esto es algo que ocurrió en una época reciente y en una tierra no muy lejana,” dijo. 

Las reliquias ayudan a los Católicos a recordar

“Esta es nuestra familia espiritual y honramos a los santos en la misma manera en que la gente visita las tumbas de sus seres queridos,” dijo Walther. “Estamos honorando sus restos como un recuerdo físico de lo bueno que hicieron y las vidas que vivieron.” 

El Padre Michael Diskin, asistente canciller de la Diócesis de Phoenix, dijo que la veneración de las reliquias y los santos empezó temprano en la vida de la Iglesia. 

“Durante los primeros 500 años o más del Cristianismo, los santos eran honrados en su propia ciudad o pueblo,” dijo el Padre Diskin. “A medida que pasó el tiempo, las comunidades Cristianas locales compartieron los nombres de sus santos con otros Cristianos. Algunos de estos santos llegaron a tener un renombre universal.”

Notó que los primeros Cristianos compartieron reliquias para honrar a los santos.

“Aunque algunas personas consideraron esto como una manera de asegurar una protección especial, la Iglesia siempre ha sido cautelosa en advertir a la gente en contra de prácticas supersticiosas que vinculan poderes especiales a reliquias,” dijo el Padre Diskin. “En un sentido, una reliquia no es tan diferente de una foto querida o una posesión que perteneció a alguien que una persona amó y admiró.”

El dijo que una foto u objeto podría ayudar a una persona a “recordar las cualidades de esa persona y quizás a desafiarle a tratar de seguir el buen ejemplo de esa persona.”

“Los santos son personas a los que la Iglesia ha autenticado que vivieron vidas de virtud ejemplares y de quienes otros individuos pueden aprender y modelar sus vidas,” dijo el Padre Diskin.

También reconoció algunos abusos de reliquias en la historia de la Iglesia, especialmente durante la Edad Media.

“Algunas personas llegaron a pensar de que la posesión de reliquias sería una garantía de milagros y reemplazaron la imitación y veneración con una creencia desviada en el poder milagroso de la reliquia,” dijo el Padre Diskin. “En algunas localidades, capillas llenas de reliquias se hicieron más importantes que la iglesia local donde se celebraba la Eucaristía.”

Comprendiendo el presente por medio del pasado

En el caso de los seis sacerdotes martirizados, Walther espera que los Católicos lleguen a entender “que tan frágil es la libertad de religión en nuestro hemisferio.”

Walther dijo que la intolerancia religiosa de México durante los años 1920 causó la primera onda de migración a los EE.UU.

 “Los EE.UU era considerado un refugio porque no serían perseguidos por su fe aquí,” dijo él, añadiendo que los Caballeros de Colon y los Obispos Católicos ejercieron presión sobre el gobierno de los EE.UU para que intervinieran. Eventualmente el gobierno oyó sus súplicas. 

“No es algo de lo que se habla mucho pero sin embargo, esto fue un capítulo muy importante en la relación entre los EE.UU y México,” dijo Walther.  “Es importante que la gente en los EE.UU entienda lo que tiene.”

La peregrinación terminará en Orlando este mes. 

“Ojalá que no tengamos que hacer lo que ellos hicieron y morir por nuestra fe,” dijo el feligrés Mel Brender. “Pero espero que si yo tuviera que hacerlo, tendría la fuerza de morir por mi fe.”

J.D. Long-García/CATHOLIC SUN

¿Qué hubo con las reliquias?

Preguntas y respuestas con el Padre Michael Diskin, el canciller asistente para la Diócesis de Phoenix

P: ¿Por qué los Católicos creen en reliquias?

R: Primero que todo, hay que hacer una clarificación: el término correcto para lo que los Católicos hacen con respecto a las reliquias es veneración. Es un malentendido pensar que los Católicos adoran a alguien más que a Dios.

La veneración de reliquias está obviamente vinculada con la creencia Católica en la Comunión de los Santos. El Párrafo 828 del Catecismo de la Iglesia Católica dice,”al proclamar solemnemente que esos fieles han practicado heroicamente las virtudes y han vivido en la fidelidad a la gracia de Dios, la Iglesia reconoce el poder del Espíritu de santidad, que está en ella, y sostiene la esperanza de los fieles proponiendo a los santos como modelos e intercesores.” 

P: ¿Poseen las reliquias poderes sobrenaturales?

R: Las reliquias no poseen ningunos poderes sobrenaturales en si mismas. Nos ayudan a recordar la vida de santidad del santo y al hacer esto, nos desafían a seguir el ejemplo del santo.

P: ¿Qué es una veneración apropiada de los santos?

R: Una veneración apropiada de los santos debería proporcionarnos la esperanza de que vivir una vida de virtúd Cristiana no está fuera de nuestro alcance si abrimos nuestras vidas al poder de la gracia de Dios. En los santos de la Iglesia vemos a hombres y mujeres que manifestaron una gran fe, que confiaron en Dios, que enfrentaron dificultades y hasta la muerte con confianza y que mostraron las virtudes que uno observa en la vida y enseñanza de Jesús. 

P: ¿Qué es una veneración inapropiada de los santos?

R: Una veneración inapropiada attribuiría poderes especiales o milagrosos a la reliquia en si. Por ejemplo, una persona quizás experimente una curación u otra forma de asistencia por la intercesión de un santo. Es supersticioso pensar que la reliquia en si posee cualquier poder especial de curar, proteger o conceder algun favor.

El Párrafo 111 de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Segundo Concilio Vaticano dice, “De acuerdo con la tradición, la Iglesia rinde culto a los santos y venera sus imágenes y sus reliquias auténticas. Las fiestas de los santos proclaman las maravillas de Cristo en sus servidores y proponen ejemplos oportunos a la imitación de los fieles.”



Web
The Catholic Sun

Copyright 2006 The Catholic Sun Newspaper. All Rights Reserved. Contact The Catholic Sun.