La Iglesia apoya reforma comprensiva, no solamente la imposición de ley
Por J.D. Long-García
The Catholic Sun
Agentes de la Patrulla Fronteriza de los EE.UU. confiscaron 287 libras de cocaína valoradas en más de $9 millones dentro de una camioneta en Pharr, Texas el 11 de mayo.
Actualmente, la Patrulla Fronteriza del Sector de Río Grande en Texas ha confiscado más de $47 millones en cocaína.
En el sector de Tucson el sector más activo en la nación agentes de la Patrulla Fronteriza capturaron más de 12,000 inmigrantes ilegales del 18-24 de abril.
Mientras tanto en Washington el Congreso todavía está chocando con la reforma migratoria, y el compromiso no llega fácilmente.
Mientras que la mayoría de los senadores y representantes están a favor de asegurar la frontera, se encuentran en desacuerdo sobre programas para el trabajador huésped y la legalización de inmigrantes ilegales.
“La Iglesia Católica apoya el derecho que tiene una nación soberana de controlar sus fronteras,” dijo el Obispo Gerald R. Barnes de San Bernardino, California, director del comité de los obispos estadounidenses sobre la inmigración.
“Pero como hemos dicho antes, el método de solamente imponer la ley no resolverá la crisis de la inmigración ilegal,” dijo.
El Obispo Barnes comunicó su mensaje unas horas antes de que el Presidente George W. Bush diera un discurso a la nación sobre la inmigración el 15 de mayo.
En su discurso, el presidente urgió al Congreso a pasar una reforma comprensiva que incluya la legalización de inmigrantes ilegales y más seguridad en la frontera.
“Somos una nación de leyes y debemos imponer nuestras leyes,” dijo el presidente. “También somos una nación de inmigrantes y necesitamos sostener esa tradición, que ha fortalecido tanto a nuestro país.”
El Presidente Bush promovió las fronteras seguras, las visas para los trabajadores huéspedes, y la responsabilidad de patrones quienes emplean inmigrantes ilegales. También dijo que los inmigrantes deben aprender inglés y pagar multas antes de ser ciudadanos.
“El sistema de inmigración de EE.UU. está quebrado y el Congreso lo necesita arreglar de una manera que sea justa mientras proteja la seguridad de la nación,” dijo el Padre Larry Snyder, presidente de Catholic Charities.
“Esperamos que la llamada presidencial para una solución comprensiva acabe con los esfuerzos de algunos en el Congreso de enfocarse solamente en la solución de castigos y en la imposición de leyes,” dijo.
Para aumentar la seguridad, el presidente está mandando 6,000 miembros de la Guardia Nacional a la frontera entre EE.UU. y México.
“Asegurar la frontera es algo que la Iglesia apoya,” dijo José Robles, el director de Ministerios Hispanos Diocesanos.
En el año fiscal, la Patrulla Fronteriza ha capturado más de 700,000 inmigrantes ilegales y ha confiscado más de 800,000 libras de marihuana.
“De la perspectiva de la Iglesia, si la Guardia Nacional ayuda a salvar vidas, tal vez vale la pena,” dijo Robles. “Pero no estamos a favor de la militarización de la frontera.”
Robles y su oficina están aconsejando a los inmigrantes en la comunidad que reúnan sus documentos y que esperen que el Congreso pase una ley. La comunidad necesitará educación sobre la ley en cuanto sea implementada, dijo.
“México necesita involucrarse más y disuadir a la gente para que no vengan para acá,” dijo Robles. El y 11 otros sirven en un comité para realizar la Campaña de Justicia para los Inmigrantes que tuvo su primera reunión el 23 de mayo.
En “Ya No Somos Extranjeros: Juntos en el Camino de Esperanza,” los obispos Católicos de México y EE.UU. dijeron que los gobiernos de los dos países necesitan involucrarse.
“Por su parte, las autoridades Mexicanas deben fortalecer sus esfuerzos para identificar y destruir operaciones de tráfico de personas en México,” escribieron los obispos. “Juntos, ambos gobiernos, deben intercambiar información sobre grupos de traficantes en una forma más eficaz, y llevar a cabo acciones conjuntas para detener y procesar traficantes.”
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