Jóvenes hispanos acuden a primer ‘Youth Catholic Congreso’

El P. Stan Fortuna, CFR, tocó la guitarra en el primer “Youth Catholic Congreso” que atrajo jóvenes católicos bilingües de toda la diócesis del 12 al 14 de junio. (Joyce Coronel/CATHOLIC SUN)
El P. Stan Fortuna, CFR, tocó la guitarra en el primer “Youth Catholic Congreso” que atrajo jóvenes católicos bilingües de toda la diócesis del 12 al 14 de junio. (Joyce Coronel/CATHOLIC SUN)

Vinieron de todas partes de la diócesis, unos 1,500 adolescentes y adultos jóvenes católicos, para pasar un fin de semana en oración, alabanza y charlas dedicadas a la evangelización.El primer “Youth Catholic Congreso”, un congreso juvenil diocesano bilingüe, conocido como #YCC2015, tomó lugar del 12 al 14 de junio, y fue un esfuerzo dedicado a atraer a hispanos católicos jóvenes y los líderes de sus grupos juveniles para tres días de diversión y formación.

Guadalupe Vásquez, directora del grupo “Jóvenes de Fuego” de la Parroquia de Santa Margarita en Tempe, acompañó a 40 adolescentes.

“Los traje aquí para que se acercaran a Dios y para que consiguieran esa esperanza que necesitan”, dijo Vásquez. “Nadie dijo que ser católico es algo aburrido y este evento es una manera de ayudarles a ser más activos”.

Cuco Ortiz, de 14 años de edad y miembro de Jóvenes de Fuego, dijo que asistió al evento de tres días para crecer en su fe.

“Vine aquí hoy debido a mi relación con Dios para que pueda tener una mejor conexión y llegar a conocerlo más y para estar más involucrado en la Iglesia”, dijo Ortiz.

El Padre Agustino Torres, un Fraile Franciscano de la Renovación, fue uno de los conferencistas destacados durante el Congreso. Fue presentado a la multitud en el Centro de Convenciones de Phoenix junto a uno de los fundadores de la Orden, el Padre Stan Fortuna. Arlededor de 200 de aquellos que querían escuchar la presentación del sábado por la mañana en español siguieron al P. Torres al Centro Pastoral Diocesano.

“Es increíblemente importante alcanzar a nuestros jóvenes”, dijo el P. Torres al Catholic Sun. “Están abiertos y tienen una disposición natural para Dios, pero también tienen una gran necesidad de que este mensaje sea presentado de una manera en que lo puedan entender”.

Para realizar esto, el P. Torres presentó las verdades de la Teología del Cuerpo para la juventud a través de su guitarra acústica, chistes y narración dramática que incluyó una demostración de malabarismo con pelotas.

“No es necesariamente sólo en un salón de clases. Debe ser una presentación actualizada del Evangelio”.

El P. Fortuna, en una charla que incluyó español, chistes y breves melodías de guitarra, estuvo de pie en el escenario en el Centro de Convenciones detrás de grandes pancartas del Papa Francisco y la Virgen de Guadalupe. Recalcó que sólo Jesucristo puede satisfacer verdaderamente el corazón humano.

“Si quieren aceptar menos, pueden comprar un taco en Taco Bell. O, pueden ir a la casa de la Abuela. ¿Entienden”? el P. Fortuna le dijo a la multitud. “Los obispos aquí y la diócesis entera, los aman con un amor loco y quieren que ustedes sepan eso”.

Carmen Portela, directora de liderazgo parroquial en español, ayudó a organizar #YCC 2015 y dijo que esperaba que la gente joven pudiera pensar sobre su futuro a la luz de lo que habían aprendido en el Congreso.

“Dios no los hizo para nada”, dijo Portela. “Los hizo para un propósito bien definido y queremos ayudarles a entender cualquier plan que Dios tiene para ellos”. Los participantes tuvieron la oportunidad de escuchar a un panel vocacional hablando de la vida consagrada y religiosa.

Cristofer Pereyra, director de la oficina de la misión hispana, dijo que asistió al Congreso con su hijo de 12 años de edad y su hija de 14 años de edad. No tenían muchas ganas de asistir a un día completo de catequesis, dijo, pero descubrieron que el evento sobrepasó sus expectativas.

“Resultó ser no sólo una experiencia buena y edificante, y una buena experiencia de formación, sino también una oportunidad para encontrar a Cristo”, dijo Pereyra. “Mis hijos salieron con la idea de que la fe no tiene que ser aburrida. Se puede transmitir de una manera natural e incluso puede ser una experiencia divertida”.