Jóvenes fueron desafiados a ser discípulos misioneros en el tercer Catholic Youth Congreso

Participantes en el Congreso cargan la Cruz del V Encuentro, que fue bendecida por el Papa Francisco cuando vino a los Estados Unidos en 2015. (Foto cortesía por Gilberto Zazueta)

El P. Alejandro López, un sacerdote visitante de Boston, tuvo una simple pero conmovedora pregunta para los jóvenes y jóvenes adultos que asistieron a la Misa del domingo en el Catholic Youth Congreso de este año: “¿Por qué no están saliendo y compartiendo lo que el Espíritu Santo les ha regalado?”.

El P. López, presidente de la Red Nacional Católica de Pastoral Juvenil Hispana, fue uno de los oradores principales del Congreso – con el tema “Renacer”, y predicó la homilía en la Misa, celebrada en la Festividad de Pentecostés.

El Padre López dijo a The Catholic Sun que la juventud que asistió al Congreso, realizado el 3 y 4 de junio en el Centro de Convenciones de Phoenix – Norte, fue un signo de esperanza, especialmente mientras el proceso del V Encuentro se está enfocando en cómo alcanzar a esa población.

“Esto es un tipo de mini-Encuentro”, dijo, agregando que necesitamos averiguar “como discípulos misioneros, cómo mi experiencia puede ser compartida con aquellos quienes no están aquí, y ese es el mismo mensaje como V Encuentro”.

El P. Alejandro López, presidente de La Red Nacional Católica de Pastoral Juvenil Hispana, fue el conferencista principal del Congreso. (Foto cortesía por Gilberto Zazueta)

Señaló que el ministerio juvenil puede estar centrado en los adultos liderando más que aconsejando, y permitiendo a los jóvenes asumir el liderazgo.

Stephanie Salinas, facilitadora de catequesis en la Parroquia San Juan María Vianney en Goodyear, fue uno de los conferencistas en el Congreso. Ella y su esposo Basilio hablaron sobre su vocación matrimonial. (Foto cortesía por Gilberto Zazueta)

“Este V Encuentro nos permite buscar nuevos líderes en esta generación”, dijo el P. López. “La iniciativa necesita ser tomada por los jóvenes, y los asesores — adultos — son para ayudar a acompañarlos”, enfatizó.

Lilibeth García, una joven de 17 años de la Parroquia Santa Catalina de Siena, toma este llamado seriamente. Dijo que ella trata de ser un testimonio para la Iglesia siendo un ejemplo para sus amigos en la escuela y no teniendo miedo de compartir su fe.

“Yo aprendí a tomar riesgos porque a Dios le agrada cuando nos arriesgamos por amor a los demás”, expresó García. “Tengo muchos amigos que no creen en Dios, que hacen preguntas”.

Pablo Flores, un feligrés de 14 años de la Misión de Nuestra Señora de Fátima, dijo que es importante invitar a la gente a experimentar la adoración a Dios.

“Dios siempre estará ahí”, subrayó.

Basilio Salinas, director de ministerio de jóvenes en la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Glendale y un miembro del comité de planeación del congreso, dirige a los jóvenes. (Foto cortesía por Gilberto Zazueta)

Mientras tanto, Amy Ojeda, una adolescente de 13 años de la Parroquia San Marcos, dijo que ella aprendió a ser paciente con Dios y a entender que sólo porque algo no está de acuerdo a sus planes, no quiere decir que Él no la está escuchando.

“Incluso si tu vida va mal, sé paciente con Él y encontrarás firmeza en tu vida”, manifestó Ojeda. “Permanece siempre con Él, no importa qué tan malo pueda estar todo”.

Carmen Portela, directora de la Oficina de Apoyo al Liderazgo Parroquial Hispano, la cual patrocina el Congreso, comentó que la asistencia llegó casi a su capacidad y se dijo agradecida de ver el Espíritu Santo moviéndose a través de los participantes.

“Él tiene una misión para cada uno, Él está llamando, especialmente a los jóvenes y a los jóvenes adultos”, dijo Portela. “El Espíritu Santo los está llamando a ser discípulos y los llama a evangelizar”, añadió.

El Congreso del próximo año está programado para el 16 y 17 de junio en el Centro de Convenciones de Phoenix – Norte.